Padres

Ventajas de los cursos de inglés en el extranjero para toda la familia

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En más de una ocasión hemos hablado de que la educación constituye el principal activo que los padres pueden proporcionar a los hijos como arma para defenderse en un mundo en permanente evolución y con un grado de incertidumbre cada vez mayor. El futuro no está escrito pero tener una educación por encima de la media les hace estar mejor preparados para todo lo que pueda venir.

Una de las herramientas y habilidades más importantes desde hace ya tiempo son los idiomas. Fundamentalmente inglés( sin olvidar el chino, cada vez más potente). Los idiomas abren puertas. Podemos tener la mejor Licenciatura o Master del mundo que si no disponemos de un buen nivel de inglés en nuestro curriculum, tarde o temprano, nos quedaremos estancados y en inferioridad de condiciones respecto a optar a nuevos empleos. Lo mismo lo aplicamos al mundo de las nuevas tecnologías.

La educación es algo tan importante que no debemos confiarla solo a los profesores de nuestros hijos. Es algo que debe involucrar a toda la familia. Y el verano es un momento tan bueno como cualquier otro del año para que nuestros hijos aprendan inglés. Durante el curso, tenemos las clases que reciben en el colegio y la posibilidad de apuntarlos a alguna academia como complemento específico para mejorar su nivel. En los últimos años, existe la posibilidad de apuntarse toda la familia a un curso de inglés en el extranjero y compaginar dos cosas muy importantes: las vacaciones de verano y sus actividades de ocio junto con el aprendizaje y la mejora del nivel de inglés de toda la familia.

Un curso de verano de idiomas en el extranjero para padres e hijos que combina a la perfección el tiempo de ocio que asociamos al verano y las vacaciones junto con la mejor formación posible en inglés. En lugar de estar tirados todo el día en la playa, jugando a la consola o viendo la tele, hay una serie de ventajas de los cursos de inglés en el extranjero para toda la familia que debemos tener en cuenta a la hora de planificar nuestras vacaciones de verano.

-Formación. Es la característica más relevante de un viaje de este tipo. La combinación de ocio, familia y clases de inglés proporcionan a los pequeños un aprendizaje distinto y avanzado del ingles que les permite llevar su curso de forma más desahogada e incrementar su nivel aspirando, de esta forma, a un desarrollo posterior mejor. El aprendizaje se realiza de una manera más natural e intuitiva con los beneficios que ello tiene para la educación de los hijos. Las vacaciones se convierten en un entrenamiento de 24 horas diarias con el inglés.

-Ocio. Al tratarse de unas vacaciones, no todo se limita a estudiar o asistir a clases de inglés. Hay actividades paralelas como excursiones, deportes o juegos que inciden en lo mismo: compaginar diversión y aprendizaje. No es lo mismo enseñar un idioma en la pizarra o viendo películas que practicarlo. Y no hay mejor forma de practicarlo que jugando con otros niños de tu edad y estar forzado a usar el inglés como forma de comunicación.

-Mejora la relación padre e hijo. Al salir de nuestro entorno habitual, los hijos y los padres se relacionan de una forma mucho más relajada. No existe el estrés del día a día provocado por el trabajo de los mayores y la obligación de las tareas escolares para los más pequeños. Aquí también tendrán tareas pero se lo pasarán tan bien que no notarán que las están haciendo o que están estudiando. En este tipo de cursos de idiomas en el extranjero los fines de semana suelen estar reservados para que la familia conozca en pronfundidad la zona en la que se alojan. De esta forma, padres e hijos estrechan lazos que en otro momento del año es más difícil que puedan conseguirlo.

Estos cursos de inglés mezclados con vacaciones familiares los podríamos definir como una inmersión lingüística( positiva). Son más efectivos estos cursos intensivos que otro tipo de cursos porque se obliga a pensar en el idioma que estamos aprendiendo las 24 horas del día y, además, les permite a los niños moverse en un entorno distinto al habitual y conocer y aprender otras costumbres y familiarizarse con otras culturas.